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ASSE

Entretenimiendo del material

PARA NO DEJARSE NADA...

Olvidos, descuidos, extravíos del material, pueden hacernos perder una buena jornada de buceo. Una forma de prevenirlos es verificar nuestros elementos con una lista fija, como la que aquí se propone. Sugerimos que cada cual la copie e imprima, la adecúe a sus preferencias y la emplee para cotejar la carga del equipaje.

Verificación de avíos para salida de buceo

MATERIAL PROPIO DE BUCEOFOTOGRAFÍABOTIQUÍN
Aletas Cámara Urbason 40 
Calcetines de buceo Pilas Aspirinas 
Traje de buceo Cargador de pilas Gasas 
Cuchillo Cables Esparadrapo 
Gafas Flash Mercromina/Betadine/H2O4 
Tubo Funda Crema antimosquitos 
Regulador   Crema torceduras 
Linterna y pilas   Crema sol 
Traje/s de baño RECADO DE ESCRIBIRCompresor de goma 
Guantes Papel Tiritas 
Ordenador Bolígrafo Amoníaco 
Brújula Lápiz Pomada de cortisona 
Plomos y cinturón Bloc Pinzas 
Botella   Tijeras sanitarias 
Chaleco hidrostático     
Escarpines     
Boya RECADO DE COSER
ÚTILES Y RESPETOS
Carrete de boya Dedal Navaja de varios usos 
Tablas de descompresión Agujas Juego de llaves Allen 
Silbato Aguja de lana Boquilla 
Red Hilos Bridas 
Foco Botones Juntas tóricas 
  Hilo de nylon grueso Cabo de nylon 
  Corchetes Grasa silicona 

VESTIR

Tijera Cinta gafas de respeto 
Pantalones Imperdibles Hebilla aletas de respeto 
Prenda abrigo/lluvia   Llave inglesa pequeña 
Camisetas   Bolsas de plástico 
Jersey/s   Cola de neopreno 
Gorro     
Pantalón corto 

HIGIENE

  
Ropa interior Gel   
Calcetines Champú 

DOCUMENTACIÓN


Cinturón Peine Licencias y seguro 
Chándal Toalla Cartilla Seg. Social 
Pañuelos Desodorante DNI/Pasaporte
  Colonia Billetes de viaje 
  Crema afeitado Tarjetas de crédito 
ACTIVIDADES PROPIAS
Maquinilla de afeitar Cartilla de inmersiones 
Libros Gafas de sol Dinero 
Discos Chancletas Llaves 
Otros:EvLeEH2O+ Cepillo de dientes/pasta Fotos carnet (visas) 
  Hilo dental Bolsa de mano 
  Pijama Agenda 
  Protector solar   

COMUNICACIÓN

    
Teléfono portátil     
Cargador del teléfº portátil     
      
      
      
      

- CUIDADO DE LOS REGULADORES: EL DELICADO APARATITO QUE NOS UNE A LA VIDA -

- CUIDADO DE LOS REGULADORES:    EL DELICADO APARATITO QUE NOS UNE A LA VIDA -
Por su evidencia, no hace falta ponderar la necesidad de que extrememos el cuidado de este vital elemento de nuestro equipo.
Es razonable que los reguladores se revisen y limpien todos los años.
Para la revisión y limpieza necesitaremos:
a) Un manómetro de 15 kilos.
b) Una llave de medio punto.
c) Grasa de silicona.
d) Juntas tóricas y membrana, si hiciera falta cambiarlas.
e) Agua destilada.
Para iniciar la limpieza, lo primero que haremos será colocar el regulador en la botella, quitar un tomillo de una salida de baja, colocar el manómetro en esa salida y abrir la botella, para comprobar que la presión de trabajo que nos marque sea de entre 9 y 11 kg.
Tomaremos luego la boquilla del regulador, haremos una aspiración profunda y veremos la caída de presión que nos señale el manómetro.
Anotaremos las dos medidas, cerraremos la botella y purgaremos los latiguillos pulsando el regulador.
Para el desarmado, desmontaremos todos los latiguillos y el manómetro.
A continuación, se desmontará el cuerpo de la etapa de alta, con ayuda de la llave de medio punto; se observará y dibujará la colocación de cada pieza, guiándonos también por el manual de despiece del regulador.
Quitaremos todas las juntas tóricas, con ayuda de una aguja, que introduciremos entre la junta y la parte metálica, procurando no dañar aquéllas.
Bañaremos todas las piezas de etapa de alta en un recipiente con vinagre al 50%. Al cabo de 1 hora comprobaremos que toda la suciedad se haya desprendido y, no siendo así, frotaremos con la ayuda de un cepillo de dientes.
Una vez limpias, aclaremos todas las piezas, preferiblemente con agua destilada.
Secaremos las piezas con un paño de hilo, para que no queden pelusas en las piezas y procederemos a engrasar el cuerpo interior de la etapa de alta con grasa de silicona.
Otro tanto haremos con el resto de las piezas.
Colocaremos las juntas tóricas mirando -con lupa, si es preciso- que no quede ninguna pelusa o hilo, que nos podrían dar serios problemas.
Siguiendo el manual de despiece, procederemos al montaje y, ya con la etapa de alta limpia, solo quedará ajustarla, lo que haremos al final.
Para desmontar la etapa de baja, soltaremos el latiguillo y abriremos la tapa delantera, que normalmente va a rosca y tiene un freno, que quitaremos al quitar la tapa. Nos encontramos entonces con la membrana y veremos que, debajo la palanca de salida de aire, suele haber una tuerca o brida, que quitaremos, para liberar la palanca.
El seguimiento de la operación lo iremos viendo en el manual de despiece.
Por el lado del latiguillo, veremos una tuerca, que quitaremos. Detrás habrá un muelle y, a continuación, veremos una pieza con una goma en la punta, que es la que hace el cierre de aire y se abre con la palanca que hemos quitado del interior.
Debajo de la membrana sacaremos la pieza por la parte interior y la sumergiremos toda entera en la solución de vinagre.
Sumergiremos las roscas de los latiguillos, para limpiarlas, pondremos a continuación en su sitio las juntas tóricas y las engrasaremos.
Una vez limpias las piezas, siguiendo el mismo sistema de la etapa de alta, procederemos al montaje.
Primero montaremos la etapa de baja, comenzando por el montaje de la pieza por la parte interior del regulador. Meteremos la pieza de salida de aire y el muelle, pondremos la tuerca y la introduciremos a fondo. Veremos que, por la parte interior, sobresale el tornillo que sujeta la palanca, la colocaremos y la fijaremos con la tuerca, más o memos, a la presión que estaba. Soplaremos por el lado del latiguillo y comprobaremos que cierre bien y, de no ser así, aflojaremos discretamente la tuerca, hasta que el cierre sea correcto.
Montaremos los latiguillos engrasando y limpiando todas las roscas y conectaremos luego todo en la etapa de alta.
También pondremos el manómetro de ajuste, montaremos el regulador en la botella y nos aseguraremos de que la presión esté ajustada: suele estar sobre los 9 kilos. Si fuere más o menos, haremos el ajuste a la presión que teníamos antes de desmontar.
El ajuste normalmente se hace por la parte posterior de la etapa de alta, por medio de una llave Allen o una llave de puntos. Haremos una aspiración máxima y ajustaremos la presión donde nos de menor caída de presión. Y si viéramos que la etapa de baja tiene pérdida de aire, ajustaremos la tuerca hasta que quede sin pérdida, teniendo en cuenta que éste es el mecanismo más sensible del aparato.
Por último, limpiaremos las bigoteras de escape de aire y la membrana de expulsión

-ATENCIONES Y CAUTELAS ELEMENTALES PARA EL ENTRETENIMIENTO DEL MATERIAL DE BUCEO-

-ATENCIONES Y CAUTELAS ELEMENTALES PARA EL ENTRETENIMIENTO DEL MATERIAL DE BUCEO-
El material de goma, el traje, el chaleco de calor, los escarpines y guantes se pueden lavar en la lavadora, en un programa corto y en frío, añadiendo si se quiere algo de suavizante.El secado se hará a la sombra, lejos del sol y del calor.Después de cada vez que se emplee, el chaleco hidrostático, B. C., o jacket se sumergirá en un baño con bastante agua, para disolver toda la sal que haya acumulado. Una o dos veces al año se lavará con jabón neutro, para quitar manchas.Para el cuidado del interior, se quitará el tapón de purga posterior y se llenará de agua. Se pondrá nuevamente el tapón y se agitará el agua interior con energía, para disolver la sal que se hubiere depositado. Al cabo de un rato, se procederá a extraer el agua interior, que saldrá por la traquea, pulsando el botón de la toma de aire o verfeder y por el otro pulsador.Para limpiar de sal las válvulas, una vez vaciado de agua, se hinchará el chaleco hidrostático y se pondrá a escurrir con la traquea colgada hacia abajo y ladeado hacia ésta, para que escurra toda el agua interior. Una vez seco, se guardará ligeramente inflado, evitando que las paredes se toquen. Si nuestro chaleco hidrostático no tuviere purga posterior, se llenará por la traquea.De vez en cuando, echaremos spray de silicona a las válvulas.Si el chaleco hidrostático o jacket tiene vaciado de traquea, se tirará de ésta cuando esté lleno de agua, para que salga el agua y limpie la válvula. Lo guardaremos colgado de una percha e hinchado, para que las paredes se peguen y se dañe el interior. El regulador se sumergirá en agua durante un buen rato, para disolver la sal. Luego sé sacudirá sobre todo la etapa de baja para sacar el agua interior.De vez en cuando, se sacará la funda del manómetro, donde se deposita mucha suciedad, y se limpiará cuidadosamente. Sobre la caja del manómetro aplicaremos un poco de silicona, volviéndolo luego a montar, y procurando que el botón purgante del regulador quede ligeramente pulsado, para evitar que la válvula de cierre del aire resulte dañada.Una vez al año, se mandará a revisar el interior y se cambiaran las juntas tóricas y la membrana, y se ajustará nuevamente, para que esté en perfecto funcionamiento.Las botellas se lavarán duchándolas, o por inmersión. Se abrirá el grifo, para que salga el aire y expulse el agua depositada. Después, se dejarán secar a la sombra. Siempre que tengamos el equipo montado y queramos ver la presión de carga de la botella, mantendremos el manómetro totalmente estirado, sin ninguna curvatura y al tiempo pulsaremos ligeramente el botón de la segunda etapa. Será entonces cuando podamos abrir el grifo de la botella, evitando que se nos rompa el latiguillo y que el manómetro sufra el castigo de recibir de golpe la presión de 200 atmósferas.Las aletas, gafas y tuba se aclararán siempre con agua, lavándolas de vez en cuando con jabón neutro. Nunca se secarán al sol. Las transportaremos en su propia caja plástica o dentro de la aleta, protegiéndolas para evitar deformaciones.­El cuchillo se lavará con agua; se secará su hoja y se rociará con spray de silicona.

Los ordenadores, linternas, brújulas, etc. se meterán el lavabo lleno de agua y se dejaran un buen rato. Luego se dejarán secar a la sombra.

A las cremalleras de los trajes y otros útiles, se les pasará parafina, para que estén más suaves y se palíe el indeseado y dañino depósito de sal.