Por su evidencia, no hace falta ponderar la necesidad de que extrememos el cuidado de este vital elemento de nuestro equipo.
Es razonable que los reguladores se revisen y limpien todos los años.
Para la revisión y limpieza necesitaremos:
a) Un manómetro de 15 kilos.
b) Una llave de medio punto.
c) Grasa de silicona.
d) Juntas tóricas y membrana, si hiciera falta cambiarlas.
e) Agua destilada.
Para iniciar la limpieza, lo primero que haremos será colocar el regulador en la botella, quitar un tomillo de una salida de baja, colocar el manómetro en esa salida y abrir la botella, para comprobar que la presión de trabajo que nos marque sea de entre 9 y 11 kg.
Tomaremos luego la boquilla del regulador, haremos una aspiración profunda y veremos la caída de presión que nos señale el manómetro.
Anotaremos las dos medidas, cerraremos la botella y purgaremos los latiguillos pulsando el regulador.
Para el desarmado, desmontaremos todos los latiguillos y el manómetro.
A continuación, se desmontará el cuerpo de la etapa de alta, con ayuda de la llave de medio punto; se observará y dibujará la colocación de cada pieza, guiándonos también por el manual de despiece del regulador.
Quitaremos todas las juntas tóricas, con ayuda de una aguja, que introduciremos entre la junta y la parte metálica, procurando no dañar aquéllas.
Bañaremos todas las piezas de etapa de alta en un recipiente con vinagre al 50%. Al cabo de 1 hora comprobaremos que toda la suciedad se haya desprendido y, no siendo así, frotaremos con la ayuda de un cepillo de dientes.
Una vez limpias, aclaremos todas las piezas, preferiblemente con agua destilada.
Secaremos las piezas con un paño de hilo, para que no queden pelusas en las piezas y procederemos a engrasar el cuerpo interior de la etapa de alta con grasa de silicona.
Otro tanto haremos con el resto de las piezas.
Colocaremos las juntas tóricas mirando -con lupa, si es preciso- que no quede ninguna pelusa o hilo, que nos podrían dar serios problemas.
Siguiendo el manual de despiece, procederemos al montaje y, ya con la etapa de alta limpia, solo quedará ajustarla, lo que haremos al final.
Para desmontar la etapa de baja, soltaremos el latiguillo y abriremos la tapa delantera, que normalmente va a rosca y tiene un freno, que quitaremos al quitar la tapa. Nos encontramos entonces con la membrana y veremos que, debajo la palanca de salida de aire, suele haber una tuerca o brida, que quitaremos, para liberar la palanca.
El seguimiento de la operación lo iremos viendo en el manual de despiece.
Por el lado del latiguillo, veremos una tuerca, que quitaremos. Detrás habrá un muelle y, a continuación, veremos una pieza con una goma en la punta, que es la que hace el cierre de aire y se abre con la palanca que hemos quitado del interior.
Debajo de la membrana sacaremos la pieza por la parte interior y la sumergiremos toda entera en la solución de vinagre.
Sumergiremos las roscas de los latiguillos, para limpiarlas, pondremos a continuación en su sitio las juntas tóricas y las engrasaremos.
Una vez limpias las piezas, siguiendo el mismo sistema de la etapa de alta, procederemos al montaje.
Primero montaremos la etapa de baja, comenzando por el montaje de la pieza por la parte interior del regulador. Meteremos la pieza de salida de aire y el muelle, pondremos la tuerca y la introduciremos a fondo. Veremos que, por la parte interior, sobresale el tornillo que sujeta la palanca, la colocaremos y la fijaremos con la tuerca, más o memos, a la presión que estaba. Soplaremos por el lado del latiguillo y comprobaremos que cierre bien y, de no ser así, aflojaremos discretamente la tuerca, hasta que el cierre sea correcto.
Montaremos los latiguillos engrasando y limpiando todas las roscas y conectaremos luego todo en la etapa de alta.
También pondremos el manómetro de ajuste, montaremos el regulador en la botella y nos aseguraremos de que la presión esté ajustada: suele estar sobre los 9 kilos. Si fuere más o menos, haremos el ajuste a la presión que teníamos antes de desmontar.
El ajuste normalmente se hace por la parte posterior de la etapa de alta, por medio de una llave Allen o una llave de puntos. Haremos una aspiración máxima y ajustaremos la presión donde nos de menor caída de presión. Y si viéramos que la etapa de baja tiene pérdida de aire, ajustaremos la tuerca hasta que quede sin pérdida, teniendo en cuenta que éste es el mecanismo más sensible del aparato.
Por último, limpiaremos las bigoteras de escape de aire y la membrana de expulsión