-ATENCIONES Y CAUTELAS ELEMENTALES PARA EL ENTRETENIMIENTO DEL MATERIAL DE BUCEO-
El material de goma, el traje, el chaleco de calor, los escarpines y guantes se pueden lavar en la lavadora, en un programa corto y en frío, añadiendo si se quiere algo de suavizante.El secado se hará a la sombra, lejos del sol y del calor.Después de cada vez que se emplee, el chaleco hidrostático, B. C., o jacket se sumergirá en un baño con bastante agua, para disolver toda la sal que haya acumulado. Una o dos veces al año se lavará con jabón neutro, para quitar manchas.Para el cuidado del interior, se quitará el tapón de purga posterior y se llenará de agua. Se pondrá nuevamente el tapón y se agitará el agua interior con energía, para disolver la sal que se hubiere depositado. Al cabo de un rato, se procederá a extraer el agua interior, que saldrá por la traquea, pulsando el botón de la toma de aire o verfeder y por el otro pulsador.Para limpiar de sal las válvulas, una vez vaciado de agua, se hinchará el chaleco hidrostático y se pondrá a escurrir con la traquea colgada hacia abajo y ladeado hacia ésta, para que escurra toda el agua interior. Una vez seco, se guardará ligeramente inflado, evitando que las paredes se toquen. Si nuestro chaleco hidrostático no tuviere purga posterior, se llenará por la traquea.De vez en cuando, echaremos spray de silicona a las válvulas.Si el chaleco hidrostático o jacket tiene vaciado de traquea, se tirará de ésta cuando esté lleno de agua, para que salga el agua y limpie la válvula. Lo guardaremos colgado de una percha e hinchado, para que las paredes se peguen y se dañe el interior. El regulador se sumergirá en agua durante un buen rato, para disolver la sal. Luego sé sacudirá sobre todo la etapa de baja para sacar el agua interior.De vez en cuando, se sacará la funda del manómetro, donde se deposita mucha suciedad, y se limpiará cuidadosamente. Sobre la caja del manómetro aplicaremos un poco de silicona, volviéndolo luego a montar, y procurando que el botón purgante del regulador quede ligeramente pulsado, para evitar que la válvula de cierre del aire resulte dañada.Una vez al año, se mandará a revisar el interior y se cambiaran las juntas tóricas y la membrana, y se ajustará nuevamente, para que esté en perfecto funcionamiento.Las botellas se lavarán duchándolas, o por inmersión. Se abrirá el grifo, para que salga el aire y expulse el agua depositada. Después, se dejarán secar a la sombra. Siempre que tengamos el equipo montado y queramos ver la presión de carga de la botella, mantendremos el manómetro totalmente estirado, sin ninguna curvatura y al tiempo pulsaremos ligeramente el botón de la segunda etapa. Será entonces cuando podamos abrir el grifo de la botella, evitando que se nos rompa el latiguillo y que el manómetro sufra el castigo de recibir de golpe la presión de 200 atmósferas.Las aletas, gafas y tuba se aclararán siempre con agua, lavándolas de vez en cuando con jabón neutro. Nunca se secarán al sol. Las transportaremos en su propia caja plástica o dentro de la aleta, protegiéndolas para evitar deformaciones.El cuchillo se lavará con agua; se secará su hoja y se rociará con spray de silicona.
Los ordenadores, linternas, brújulas, etc. se meterán el lavabo lleno de agua y se dejaran un buen rato. Luego se dejarán secar a la sombra.
A las cremalleras de los trajes y otros útiles, se les pasará parafina, para que estén más suaves y se palíe el indeseado y dañino depósito de sal.
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